... desnúdame de mis miedos ocultos,
quítame la ropa de mis dudas,
y abrígame en tu pecho abierto,
arrópame con tus vellos.
Descárname la piel
desviste mis oscuridades,
dáme tu luz,
y abrígame en tus brazos.
Aprópiate de mi,
marca mis días, mis horas,
mi aliento,
que tus manos me re-inventen,
que me toquen viva, muerta,
sé mi aliento,
dame vida,
y guardame en tu pecho,
y seré de ti, para siempre.
M.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Mmmm... esa desnudez es una colmena de la más dulce miel, mi Mugget querida.
Qué linda tu poesía.
Te felicito.
Y te dejo un beso más de mi corazón.
Publicar un comentario